PAUL PIERCE: Alero, capitán y leyenda verde



Saludos a todos: Cuando Aless me pidió que escribiera para su blog, dudé al principio sobre qué contenido tendría este post, pero mis dudas acabaron cuando vi una foto de Paul Pierce, con el 34 a la espalda, entrenándose para estar a punto cuando comience la temporada NBA. Quedan aún 2 meses para el comienzo de la temporada, 2 meses para que Boston visite a los vigentes campeones, los Miami Heat, mucho tiempo, pero "The Truth", como se conoce al alero de los Celtics (después veremos por qué) ya trabaja en su puesta a punto.

Paul Pierce, además de un jugador talentoso es un guerrero, un luchador que nunca da nada por perdido, y por eso encaja tan bien en la filosofía Celtic. Su competitivad también le ha ayudado a llegar donde está, siempre da todo lo que tiene. Por eso es un emblema de la franquicia de Massachusetts. De todas estas cosas nos ha dejado muestras en sus 14 años de profesional, que repasamos a continuación.

Paul Pierce nació en Oakland, California, un 13 de Octubre de 1977, por lo que iniciará su decimoquinta temporada en la NBA con 35 años. Como tantos californianos, era un reconocido simpatizante de Los Angeles Lakers, sabidas son sus habituales visitas al Forum de Inglewood, donde Pierce disfrutaba con el “showtime” de aquel legendario equipo. Pierce empezó a despuntar en el Inglewood High School, desde donde dio el salto a la prestigiosa Universidad de Kansas en 1995. Tres temporadas donde destacó, promediando 16,4 puntos y 6,3 rebotes.

Llegó la noche del 24 de Junio de aquel 1998, Paul Pierce era elegido en el puesto 10 por…los Boston Celtics. El eterno rival del equipo al que llevaba apoyando desde niño confiaba en él para devolverles la gloria perdida desde la marcha de Larry Bird. Pero Pierce, desde esa noche, se transformó y desde entonces es el más Celtic de todos.


La temporada de su debut estuvo marcada por el lock-out de la NBA. 16,5 puntos y 6,4 rebotes invitaban al optimismo, buenos números para su primera temporada. Paul Pierce tenía futuro. Ese año, fue seleccionado en el mejor quinteto rookie.

En Septiembre del año 2000, antes de comenzar su tercera temporada en la NBA, Pierce fue apuñalado a la salida de un club nocturno. 11 puñaladas que frenarían a cualquiera, pero no al californiano. Tan sólo 10 días después ya estaba jugando, en una muestra de gran dureza. Esa temporada, él y Antoine Walker empezaban a consagrarse como líderes del equipo, augurando un buen futuro.

Pierce se mostraba como un jugador capaz de anotar desde cualquier posición, además de ser un gran triplista. Promedió 25,3 puntos y 6,4 rebotes, siendo nombrado Jugador del Mes en Marzo de 2001, mes en el que, tras un partido ante Los Angeles Lakers en el que anotó 42 puntos, recibió el famoso sobrenombre de “The Truth” (La Verdad). El sobrenombre viene ni más ni menos que de Shaquille O´Neal.

Ese verano firmó un contrato multianual, y en la temporada 2001-2002 metió a los Celtics en las finales de Conferencia Este, fue jugador del mes en Diciembre y Abril (compartido con Antoine Walker) y promedió 26 puntos y 7 rebotes, en la que es su mejor temporada a nivel individual. Pierce fue, además, All-Star.

Pierce ya había devuelto a unos Celtics sin rumbo a Play-Offs, ahora faltaba el anillo, que llevaba sin caer en manos Celtics desde 1986, pero fracasó en su primer intento: Los Celtics no pasaron de semifinales de Conferencia en 2003, barridos por los Nets, su verdugo del año anterior, pese a su gran actuación individual esa temporada, en la que repitió los 26 puntos y 7 rebotes por partido. En 2004 y 2005 Indiana Pacers les eliminaría en primera ronda.

Tras una temporada, la 2005-2006 sin Play-Offs, Danny Ainge realizó dos fichajes de jugadores de gran renombre en la NBA, Kevin Garnett y Ray Allen, que aterrizaban en Boston en 2007. El objetivo, devolver el anillo. Pierce ya no estaba sólo, y dejó de destacar en solitario. Garnett y Allen le restaban protagonismo, pero le añadían rendimiento. Una fórmula ganadora. Y en ese año 2008, 22 años después, los Celtics ganaban el anillo ante los Lakers. En el primero de los partidos de esa final, Pierce dio un recital de coraje: Cayó lesionado en la lucha por un rebote, siendo retirado a vestuarios en silla de ruedas. Poco después volvió a pista, anotando dos triples. Simplemente The Truth. Puedes verlo aquí


El Big Three, con Pierce como gran anotador se consagró como uno de los grandes equipos de la NBA. En 2009, en una eliminatoria fatídica caían en semifinales de conferencia ante Orlando, en el séptimo partido. En 2010 volvieron a unas Finales de NBA, en la que cayeron por 4-3 ante Los Angeles Lakers. Pierce contaba ya con casi 33 años, Garnett 34 y Allen rondaba los 35, parecían un equipo muy veterano para volver a asaltar el anillo, esta teoría se reafirmó en 2011, cuando cayeron por 4-1 ante Miami. Parecía el fin.

La última temporada, la 2011-2012 arrancaba marcada por el lock-out, que exigiría un tremendo esfuerzo físico, algo perjudicial para un equipo tan veterano. Boston acababa quinto en la Conferencia Este, midiéndose a Atlanta en primera ronda. Paul Pierce jugaría esos PlayOffs con problemas serios de rodilla, de los que aún no está totalmente recuperado. Quizás no debería haber jugado estos PlayOffs, otro jugador habría abandonado, habría abandonado el equipo a su suerte. Pero Pierce no. Jugó los PlayOffs, y qué PlayOffs.

Nos situamos en el segundo partido de ese cruce. Boston juega en Atlanta, sin Ray Allen y sin el sancionado Rajon Rondo, todo esto sumado a las múltiples bajas que el equipo ha sufrido en temporada regular, dejando un banquillo escaso de talento. Parecía una utopía ganar ese partido, en esas condiciones. Paul Pierce lo hizo: 36 puntos y 14 rebotes. Boston ganaría 4-2 a los Hawks y pasaba a semifinales. Puedes verlo aquí

La suerte sonreía y el rival era Philadelphia, rival al que Boston podía ganar. 4-3 y a Finales de Conferencia, ante Miami. Y ahí nadie daba un duro por Boston., pero tras ganar los dos partidos en el Garden, la eliminatoria iba con un 2-2 a Miami. Y ahí, sucedió. Pierce, tras un partido en el que estaba desacertado, lo hizo: A falta de menos de un minuto, anotó un enorme triple en la cara de LeBron James (puedes verlo aquí). “I´m cold blooded”, decía el de Oakland tras esa jugada. Pese a la actuación de The Truth, Boston perdería los dos partidos y caería eliminado.


¿Y ahora qué? Ahora tiene que terminar de consagrarse como una leyenda Celtic y del baloncesto. Dos años de contrato (bueno, 1+1), en los que puede acabar siendo el máximo anotador en la historia de los Boston Celtics. Casi nada, superando a John Havlicek. Y va a por todas, como siempre. De momento van 10 veces All-Star, un anillo con MVP de las Finales (2008) y presencia en el segundo y tercer mejor quinteto. Y lo que le queda por conseguir, porque para ello está ya trabajando.

Por si no lo habéis visto jugar, o simplemente tenéis ganas de revivir momentos del mejor Pierce, aquí tenéis un vídeo del mejor Pierce, el anterior al Big Three.


- Quiero agradecer a Nacho esta gran colaboración, en cuanto le pedí que participara en el blog ni se lo pensó, y de que mejor manera que con una entrada sobre el gran capitán "Paul Pierce", muchas gracias, y espero que no sea la última vez que te leamos por aquí.