Scottie Pippen: Una Leyenda en la Sombra

En la NBA siempre se habla mucho de estrellas, escuderos, segundas espadas… Jugadores con una importancia diferente, o incluso función diferente dentro del grupo, hoy vas a hablar de una estrella, que quizás ha sido uno de los mejores escuderos o segunda espada de la historia: Scottie Pippen.



Scottie Maurice Pippen nació en Hamburg, Arkansas, el 25 de septiembre de 1965.
Creció en Arkansas, asistiendo a la High School de Hamburg, donde Pippen era un PG (base), allí llevó al equipo a los Play-Offs estatales.
Pese a haber hecho un gran papel en HS no le ofrecieron becas, y con su padre en silla de ruedas los recursos económicos familiares eran escasos, sin estas, no podría ir a la universidad.
Estuvo a prueba en South Arkansas pero no funcionó, y finalmente gracias a su entrenador de HS Donald Wayne, Scottie consiguió la beca para poder entrar en la Universidad de Central  Arkansas.

Dio un estirón en su año sophomore de universidad, y del 1.85 que medía en el instituto, subió al 1.97 que le convirtió en alero en Arkansas, puesto al que se adaptaría bastante bien pese a haber comenzado en HS como base.
Justo gracias a su experiencia como base, tenía un manejo del balón y una visión de juego poco habitual para un jugador de su altura (alcanzaba los 2,03 en su último año) y se convirtió en un jugador para todo, en un multiusos, y sus números se dispararon hasta los 23,6 puntos, 10 rebotes y 4,3 asistencias por partido.


Con estos números cualquier jugador tendría su futuro asegurado en la NBA, y además con una buena posición en el draft, pero a Pippen le costó mucho conseguir esto.
Y es que Scottie había jugado en un college casi desconocido, y a pesar de sus enormes números, no se confiaba en que pudiera rendir al nivel exigido en la NBA, una liga menor, un nivel menor… O no.
Por ello, en Virginia se organizó un torneo previo al draft donde los jugadores pudieran demostrar sus habilidades, y su valía real, y fue allí donde Scottie encandiló a todo el mundo.

"Recorrí un largo camino hasta ser drafteado. Trabajé muy duro en el 'college' sólo para que me prestaran atención"

Fue elegido en el número 5 del draft del 87 por los Supersonics de Seattle, pero Jerry Krause, director de operaciones de los Bulls, ya se había fijado en el, y no tardó en ofrecer a Olden Polynice a los Sonics por el alero, y estos aceptaron  la operación.
Y allí desde su año rookie rindió como se esperaba, esa primera temporada, siendo suplente sus promedios fueron hasta los 7,9 puntos, 3,8 rebotes y 2,1 asistencias, llegando por primera vez en la última década a la semifinales de conferencia de los Play-Offs con los Bulls, pero cayendo eliminados por un contundente 4-1 frente a los Pistons.

El año siguiente los Bulls contaban con un equipo joven y ambicioso, un buen quinteto, y un Pippen que se había hecho ya con la titularidad desde los Play-Offs, formando una pareja inseparable con Michael Jordan.  Pero bien es cierto, que esa amistad y esa unión que tuvieron y aun tienen, tardó bastante en forjarse, Jordan era un jugador duro, que exigía el máximo a sus compañeros, y no era fácil compartir vestuario con él.

"Michael era muy competitivo, así que iba a por mí, me encaraba y de esta forma me ayudaba a aprender. Si compites contra los mejores día tras día, o mejoras tu juego o te avergüenzan"

Todo parecía ir bien, hasta que antes del comienzo de temporada, una pequeña hernia le obligó a reposar y perderse los 9 primeros partidos de la temporada, tardando otros 8 en recuperar la titularidad, pero supo ganársela con su juego, y una vez en el quinteto de inicio Scottie se fue hasta los 14,4 puntos, 6,1 rebote y 3,5 asistencias.
Los Bulls dieron un paso más ese año en su lucha por conseguir el anillo, y lograron alcanzar las finales de conferencia, donde se volverían encontrar con los Pistons.
Pippen sufrió una conmoción cerebral en uno de los partidos que le mantuvo mermado todas las series, el resultado final, un nuevo 4-1 que les dejaba fuera de las finales de la NBA.

En 1990 llegaría al equipo Phil Jackson con su “triangulo mágico”, y dando una libertad absoluta a “Pip” viéndolo en muchas ocasiones ejercer como base del equipo, aumentando aun más sus números (16,5 puntos, 6,7 rebotes y 5,4 asistencias), siendo seleccionado por primera vez  para el All-Star Game. A pesar de todo, les costó adaptarse a la idea del “triangulo” de Jackson, bastante diferente e innovadora, y en la que nadie confiaba.


"Fue complicado al principio, por nuestra culpa, y es que no creíamos en él, luego funcionó debido a nuestro talento, a nuestra capacidad atlética y a nuestra química en la pista"

Scottie además trabajaba en seguir mejorando aspectos de su juego, y como el mismo mantenía, su defensa era buena, siempre intentaba de ser intenso, pero si llegó a ser mejor aun, el mismo lo mantuvo, fue de nuevo gracias a su amigo Michael.

"La mayoría de mis habilidades defensivas nacieron cuando tenía que marcar a Michael en los entrenamientos, es cierto que había otros cuatro compañeros alrededor pero yo tenía mis esquemas en función de lo que él hacía. Me decía a mí mismo 'Si Michael va a hacer tal cosa, yo tengo que pararlo'. Al final, todo lo que yo me esforzaba en defensa lo hacía con el objetivo de inducir a Michael a un error. Pensaba que si en los entrenamientos no era capaz de aplicar sobre Michael lo que aprendía sobre la defensa, no habría otro lugar donde intentarlo"

El primer año de la era Jackson los Bulls se encontrarían en final de conferencia de los Play-Offs con la que se estaba convirtiendo en su bestia negra,  los Pistons, actuales campeones de la NBA. Chicago caería en 7 partidos, con nuevos problemas físicos de “Pip”, que fue acusado por parte de su afición de poner excusas, y no saber manejar la presión. Lo cierto es, que en esta ocasión fue la migraña la que le impidió dar el nivel óptimo en competición.

En el 91 comenzarían a escribir su historia triunfal, tras varios años siendo eliminados ante los Pistons, la competitividad y el orgullo de los Bulls no habían cedido, Jordan y Pippen era una pareja conocida en la liga como una de las mejores, y Scottie seguía creciendo.
Y ese año si, por fin llegaron a las finales de la NBA, pero no sin antes “barrer” a los Pistons por 4-0 en las finales de conferencia, dejando atrás su bestia negra.
En las finales les esperaban los Lakers de Magic, y junto a un mágico Jordan (MVP de estas), Pippen se quitó toda duda sobre su rendimiento en los momentos importantes, y promedió 21,6 puntos, 8,9 rebotes, 5,8 asistencias y 2,5 robos, siendo el complemento ideal.
Los Bulls ganaban su primer anillo, deshaciéndose fácilmente 4-1 del equipo angelino.

Los dos años posteriores siguieron el camino, con los inseparables Jordan y Pippen liderando al equipo hasta las finales de la NBA y el posterior anillo.
En 1992, Scottie llegó a las finales con esguince de tobillo y una muñeca lesionada, pero pese a ello no se borró, siguió participando en estas, y pese a bajar sus prestaciones, siendo importante en la victoria final sobre los Blazers de Clyde Drexler (4-2), y después de haberse deshecho de Heat, Knicks y Cavs en las rondas anteriores.
En 1993, con “Pip” totalmente recuperado, se encargarían de Hawks y Cavs en las dos primeras rondas de Play-Offs sin ceder un solo partidos, y vencerían a los Knicks de Ewing por 4-2, en las finales les esperaba “El gordo” Barkley con sus Suns, pero no serían un rival demasiado complicado ante un Jordan imparable, y un Pippen al mejor nivel que se le había visto hasta el momento, la victoria final sería 4-2.

Un equipo asentado, dos estrellas, un gran entrenador, tres anillos… Era época feliz en Chicago, años de alegría, la afición entusiasmada y con más ganas de basket que nunca, tenían al mejor jugador de todos los tiempos, y a un “segundo espada” que era una estrella más de la liga, cualquier equipo habría querido tener a esta pareja, pero… En 1993 tras el fallecimiento de su padre, Michael Jordan decide retirarse.

Todo el mundo del baloncesto queda traumatizado, nadie esperaba una noticia así, y toca a Scottie Pippen liderar a los Bulls, debe coger importancia con la marcha de Jordan, y lo hace.
22 puntos, 5,6 asistencias y 2,9 robos, cifras en las que lideró al equipo, y siendo el jugador que más robos realizó esa temporada 93/94, MVP del All-Star Game, y tercero en la votación para el MVP de la temporada regular que ganaría Hakeem Olajuwon.
El equipo sumó 55 victorias, llevándolos un año más a los Play-Offs, el miedo a lo que pudiese ocurrir con el equipo, había desaparecido, “Pip” era un gran líder.

O no… En las semifinales de conferencia Bulls y Knicks se enfrentaban, ganando estos 0-2, en el tercer partido con empate en el marcador y a apenas 1.8 segundos por jugar, Phil Jackson preparaba la jugada para dar a Toni Kukoc el tiro definitivo, el croata anotó.
Pippen se niega a salir, al considerar absurdo que esa jugada no se prepare en torno a él, que es realmente la estrella del equipo, y pese a la victoria, las celebraciones son contenidas.

"No sé aun lo que le pasó. Scottie es un gran compañero y quizás no pudo soportar la presión, eso nadie lo sabe a ciencia cierta. Pero es un gran jugador de equipo" Steve Kerr.

En el definitivo séptimo partido de la serie, Hue Hollins (árbitro principal) pitaría una falta a Pippen que dio la posibilidad definitiva a los Knicks de llevarse la serie, y así fue.
Tras esto, el mismo hombre que lo llevó a Chicago, Jerry Krause, se obsesionó en traspasarlo a los Sonics, el acuerdo estaba cerrado, Kemp llegaría a los Bulls y Kukoc cubriría la baja en el quinteto titular de “Pip”, pero un mensaje lo cambió todo:

"I'm back" Michael Jordan.


Con una marca de 34-31 los Bulls estaban cerca de quedar fuera de la post-season, un 13-4 en los últimos 17 partidos disipó cualquier duda, y demostró que a Jordan no se le había olvidado jugar, dejando además a Pippen donde tocaba, en Chicago.
Eliminaron a los Hornets en primera ronda, pero Shaquille O’Neal y Penny Hardaway (llegarían a las finales) con sus Magic, los dejaron fuera en semifinales de conferencia.

En 1996, los problemas con técnicos y directivos parecían haber desaparecido, la vuelta de Michael ayudó a Pippen a calmar todo, y fue extradeportivamente donde se acumulaban los incidentes. Su le acusó de violencia doméstica, por lo que fue arrestado, y una modelo presentó una demanda de paternidad a “Pip”, teniendo que pagar manutención al niño pese a sus reiteradas negaciones a esta acusación.

Los incidentes fuera de la cancha quedaron ahí, y en las pistas Scottie siguió haciendo lo que mejor sabe, jugar a basket. Su gran actuación esta temporada le llevo por tercera vez consecutiva al mejor quinteto de la temporada, y consiguió de la mano de Jordan y con la llegada de Rodman, lleva a los Bulls al mejor registro de la historia en una Regular Season: 72-10.
En Play-Offs se libraron fácilmente de Detroit, Atlanta y Orlando, cediendo un único encuentro ante los Hawks, y enfrentándose en la final al que pudo ser su equipo la temporada anterior, y el equipo que lo eligió en el draft, los Seattle Supersonics de Payton y Kemp, a los que ganaron por 4-2.

"Hemos demostrado que somos los mejores de todos los tiempos. Cualquiera que tenga 20 años puede decir que este es el mejor equipo que haya visto. No creo que se pueda comparar con los equipos de los 70. Pero por lo que conozco de baloncesto, puedo decir que somos los mejores."


De nuevo en 1997, “Pip”, Jordan y Rodman arrasan en regular season con sus Bulls, 69-13, se quedan a solo 4 victorias de su record, y no encuentra rival que les haga sombra.
Arrasan también en Play-Offs eliminando a Wizards, Hawks y Heat perdiendo solo dos encuentros, y en la final se enfrentan a los Utah Jazz de Malone y Stockton.
Unas finales históricas que recomiendo ver a quien no lo haya hecho, unos duelos impresionantes entre dos grandes equipos… A destacar el 5º partido (2-2 en la serie), y un Jordan con fiebre y un virus estomacal que anota 38 puntos esa noche, la imagen de Pippen sujetándole para que no cayera al suelo, está en el recuerdo de todos los que lo vivimos, la victoria final sería para los Bulls 4-2, y esto les daría su quinto anillo.


"Recuerda: el cartero no reparte los domingos."

A Karl Malone, jugador rival apodado “El Cartero”, el domingo 1 de junio de 1997, en el primer partido de las finales de la NBA de ese año entre Chicago Bulls y Utah Jazz.
Con el encuentro empatado y a punto de finalizar, Pippen se dirigió con esta frase a Karl Malone, que disponía de dos tiros libres. Este comentario de Pippen desquició a Malone, que falló los dos lanzamientos. Inmediatamente después Michael Jordan anotó la canasta que dio la victoria a los Bulls. La frase de Pippen se recuerda como uno de los "trash-talk" (comentarios para provocar al rival) más irritantes y efectivos de la historia del deporte.



Su último “servicio” juntos sería en el 98, con un 62-20 en temporada regular, y superando en Play-Offs a Nets y Bobcats en las dos primeras rondas, y a los Pacers (4-3) en unas enormes finales de conferencia donde Reggie Miller apunto estuvo de dejarles fuera de la final.
Esa final que se repetiría, pues el rival volvía a ser Utah Jazz, frente a ellos de nuevo Malone, Stockton y Hornacek… Y de nuevo sería una victoria para los Bulls, ganaban por 3-1 la eliminatoria, cuando Jordan, quien sino remontaba el partido en los últimos segundos, y con un robo a Malone, y una canasta histórica ante Russell, le daba el 6º anillo a los Bulls, y su segundo Three-Peat.
 
Aquí acaba… No la historia, sino los años gloriosos de los Bulls, Jordan vuelve a retirarse, Rodman se va a Lakers, y no se llega a un acuerdo para renovar a Phil Jackson, entonces Pippen sería traspasado, esta vez si, pero a Rockets, a cambio de Roy Rogers.

El proyecto de Big-Three junto a Olajuwon y Barkley hacía que Houston iniciara la temporada del Lockout como uno de los equipos aspirantes al anillo, uno de los favoritos, Olajuwon había liderado a los Rockets a los anillos del 92 y 93, y Pippen había ganado otros 6, incluyendo los tres últimos, todos junto a Jordan.
Pero todo se esfumó al caer eliminados en primera ronda de Play-Offs frente a Lakers.


Su siguiente destino sería Portland, los Blazers le acogieron tras mandar a Kelvin Cato, Stacey Augmon, Walt Williams, Brian Shaw, Ed Gray y Carlos Rogers a cambio del alero.
Allí junto a Arvydas Sabonis, Rasheed Wallace y Damon Stoudamire llegaron a las finales de la NBA, y en el séptimo partido, frente a Lakers, ganaban por 15 puntos de diferencia en el último cuarto… Lo Angeles Lakers remontaron, y dejaron a Scottie sin su séptimo anillo.

Estuvo tres años más en los Blazers, y volvió a los Bulls en 2004, pasó con más pena que gloria, y apenas disputó 23 partidos debido a sus molestias físicas, entonces Scottie Pippen, se retiró.
El 9 de diciembre de 2005 su número fue retirado y pasó a unirse al 23 de Jordan, al 4 de Jerry Sloan y al 10 de Bob Love. Tras especular mucho con su vuelta a las canchas en la NBA, al final Pippen ficha por un equipo finlandés el Torpan Pojat jugando su primer partido el día 3 de enero de 2008, jugando 23 minutos, anotando 12 puntos y capturando 7 rebotes.


Scottie además fue miembro del “Dream Team” de Barcelona 92 con quienes ganó el oro, al igual que hizo en Atlanta 96, donde también participó.


Para saber quien fue Scottie Pippen, hay que leer a sus compañeros y amigos:

- "Pasar de jugar en un 'college' de bajo nivel y a acabar en el Hall of Fame es un viaje difícil de completar. Este testamento final deja entrever que ha trabajado muy duro" Michael Jordan.

- "Pudo ser conocido como un especialista defensivo, pero no sólo era eso. Era un jugador total. Fue nuestra fuerza silenciosa y desinteresada, tanto en los Bulls como en el Dream Team. Se merece todos los honores que ha recibido" Michael Jordan.

- "Michael Jordan era Dios, Scottie Pippen era Jesús y yo... el diablo" Dennis Rodman.

- "No sé en que posición jugaba, sólo tengo claro que era jugador de baloncesto" B.J. Armstrong.

- "Si hubiera tenido que votar el MVP en la Final del 91, se lo hubiera dado a él por la forma en la que paró a Magic” Horace Grant.

- "Era un compañero muy generoso y no se cansaba de ayudar. Sentías que siempre te guardaba la espalda" John Paxon.

- "Era mi compañero favorito, con el que más me gustaba jugar" Bill Wennington.
                                                                 
- "Recuerdo cuando llegó a la Liga,cada vez que nos enfrentábamos mejoraba respecto al duelo anterior. Siempre progresaba. El Hall of Fame es un merecidísimo reconocimiento" Larry Bird.

- "Es un enorme conocedor del basket. Estoy seguro que sería un gran entrenador" Phil Jackson.


Su palmarés es envidiable:

- 6 Anillos NBA (1991, 1992, 1993, 1996, 1997 y 1998)
- 2 Oros olímpicos (1992 y 1996)
- 7 Veces All-Star (1990, 1992, 1993, 1994, 1995, 1996 y 1997)
- 3 Veces en el Primer Equipo de la NBA (1994, 1995 y 1996)
- 2 Veces en el Segundo Equipo de la NBA (1992 y 1997)
- 2 Veces en el Tercero Equipo de la NBA (1993 y 1998)
- 8 Veces en el Primer Equipo Defensivo de la NBA (de 1992 a 1999)
- 2 Veces en el Segundo Equipo Defensivo de la NBA (1991 y 2000)
- MVP Del All Star Game (1994)
- Elegido entre los 50 mejores jugadores de la historia de la NBA (1997)
- Miembro del Hall of Fame (2010)

Además su número “33” está retirado tanto por su universidad como por los Chicago Bulls.
Es el jugador que más partidos ha disputado en Play-Offs tras Horry y Abdul-Jabbar (208), el segundo con más minutos tras el propio Jabbar (8105).
También es uno de los 4 jugadores en la historia que ha conseguido liderar a su equipo a final de temporada en puntos, rebotes, asistencias, tapones y robos (94/95), junto a Dave Cowens, Kevin Garnett y Lebron James.

Sus 345 robos en Play-Offs son el record histórico en post-season, y sus 6135 asistencias y 2307 robos totales en liga, son los records históricos de un alero en estas categorías.
Es el único jugador de la historia en ser dos veces campeón de la NBA y de unas Olimpiadas el mismo año.


Jordan es el encargado de presentarlo en su entrada al Hall of Fame. "No hay nadie mejor para hacerlo", sostiene Pippen. "Con Michael he compartido gran parte de mi carrera y junto a él he conseguido casi todo lo que tengo. Fue un gran compañero, maestro y admirador".


Probablemente si buscamos un secundario de lujo, un jugador de equipo, que sepa hacer de todo, y hacerlo bien, que sepa dejar protagonismo a su líder cuando ha de hacerlo… Es más que probable, que no se nos ocurra otro jugador mejor que Scottie Pippen.
Pero nunca olvidemos, que pese a lo alargada que es la sombra del gran Michael Jordan, Pippen demostró no ser solo un secundario de lujo, sino uno de los mejores de la historia.