KEVIN GARNETT: Sangre Celta hasta la última gota



Escrito por: shadowbohemian




En el año 2007 pasaron muchas cosas en mi vida. La menos importante es la relacionada con el baloncesto, pero curiosamente ese es el motivo de este artículo. A finales de Julio de ese año los Celtics se hicieron con los servicios de un tío que siempre me había recordado a mi primo. Por razones que no puedo explicar, siempre encuentro parecidos físicos de la gente famosa en la gente de la calle. Es por ello que el día que los Celtics traspasaron a media plantilla por Kevin Garnett sentí algo similar a cuando ves a alguien de tu familia entrar en tu casa: no necesita invitación porque esa es su casa también.
Garnett siempre ha sido un Celtic, y esa sensación ha perdurado y perdurará siempre incluso cuando echas un vistazo a su biografía y ves que estuvo 12 años en Minnesota. Quizá es porque fue el protegido de uno de los mejores jugadores que ha vestido la camiseta verde de Boston: Kevin McHale. Lo cierto es que empezaron a aflorar fotos de Garnett mostrando la camiseta celta con el número 5 y de repente la sensación general era como si KG estuviera portando nuestros corazones celtas dentro de nuestro cuerpo de nuevo. Era como si ser un Celtic de nuevo tuviera ese sentido mágico que había tenido a finales de los años 80. Viendo el programa Cerca de las Estrellas ví a un tipo rubio destrozando a los Atlanta Hawks, metiéndolas desde todos los ángulos. Los fans de Boston de mi generación aprendimos basket con las fintas de Bird, emulábamos duelos con algún Magic Johnson imaginario y nos veíamos visitando ese Boston Garden donde habitaban los fantasmas.

Los fantasmas de la gloria del pasado volvían a nuestra vida con el fichaje de Kevin Garnett.
Desde el primer momento, en aquel partido de pretemporada en Roma contra los Raptors, Garnett mostró la medida de los tiempos de grandeza que habían vuelto a Boston. Con un mate descomunal y algunos de esos movimientos de escándalo en el poste vislumbramos lo que vendría después.
Aquella temporada del 2007-2008 vi prácticamente todos los partidos de los Celtics. Con mi nuevo portátil (con el que escribo este artículo en estos momentos) devoré cada partido de mi equipo con la misma ansia con la que Garnett se comió a cada uno de sus rivales en el poste. Disfruté con cada conferencia de prensa en la que aparecía sonriente y sudoroso con Paul Pierce a su lado. Recuerdo aquella vez que Pierce estaba hablando y el bueno de Kevin se puso a tararear la melodía de Superman.
Desde esos días en los que comparaba a Paul Pierce con Clark Kent / Superman hasta los actuales en los que compara a Jeff Green con David Banner y su alter ego Hulk, poco ha cambiado en la vida de Garnett. Y lo cierto es que no mucho ha cambiado desde entonces. Hemos disfrutado de seis años de basket en los que los Celtics han vuelto a ser campeones y a formar parte de la élite de la liga.
Durante seis años (y los que nos quedan) hemos visto a Kevin Garnett transformar cada partido en una experiencia única. Kevin nos recuerda que el presente es lo que importa. Con cada jugada se deja la piel en la cancha, con cada rebote, con cada pasito de baile en el poste que tanto me recuerdan a Kevin McHale y Hakeem Olajuwon…los dos mejores jugadores de la historia en el poste.
Garnett es arte, corazón, leyenda, un profeta del carpe diem en el baloncesto donde cada latido es más intenso que el anterior…donde entre cada pulso de nuestras vidas bombea la sangre de lo que es verdaderamente trascendente: ser consciente de la grandeza y el poder de la vida.

Y en nuestra vida, como en la de Kevin Garnett, bombea la sangre orgullosa y potente de los Boston Celtics.




Agradecer a shadow su colaboración, espero que no sea la última pues es alguien a quien aprecio y con quien siempre me agrada comentar y compartir opiniones. Un gusto que participe en el blog, y que lo haga con una de mis grandes debilidades personales, el gran e inigualable Kevin Garnett. Gracias Shadow, un abrazo.

2 comentarios:

Bohemian dijo...

Gracias por permitirme participar en ese blog tan estupendo.

Saludos!

Eric Ortega dijo...

Muy buen artículo. Recuerdo el momento en el que KG fue traspasado (yo era un ultra de KG y Minnesota) y lo que sentí no fue rechazo, si no que sentí que era algo que KG necesitaba. En ese momento pensé: "Por fin KG puede tener lo que siempre ha deseado, un equipo GANADOR y con aspiraciones a anillo", y así fue.
Y fue gracias a él que pude conocer a los Celtics y aquí estoy, cada día queriendo más al equipo y lo que conlleva ser de una hermandad con tanta historia y sentimiento.

Abrazo!